LA PANDA RAMOS
Aceite de Oliva Virgen Extra de Producción Limitada
En el corazón de Olías, a las puertas de los Montes de Málaga y a pocos kilómetros del mar Mediterráneo, nacen los olivos centenarios que dan vida a LA PANDA RAMOS, un Aceite de Oliva Virgen Extra elaborado con el máximo respeto por la tierra y la tradición.
La cercanía del mar, la brisa mediterránea y el singular entorno donde crecen nuestros olivos de secano aportan un carácter único a un aceite de producción muy limitada. Cada árbol dispone del espacio necesario para desarrollarse de forma natural, ofreciendo un fruto excepcional campaña tras campaña.
Nuestro AOVE es un coupage de las variedades Picuda y Manzanilla, obtenido exclusivamente de aceitunas seleccionadas en recolección temprana, durante el mes de octubre, cuando el fruto aún permanece verde. Esta cosecha anticipada reduce el rendimiento de aceite, pero permite obtener un producto de extraordinaria calidad, con mayor intensidad aromática, frescura y riqueza en antioxidantes naturales.
Debido al fuerte desnivel del terreno, la recolección se realiza de forma manual, cuidando cada aceituna para preservar toda su integridad. Las aceitunas se transportan y se molturan el mismo día de la cosecha, mediante extracción en frío, siempre por debajo de 27 ºC, conservando intactas todas sus propiedades y matices.
El resultado es un Aceite de Oliva Virgen Extra de intenso color verde, con aromas frescos a aceituna recién recolectada, hierba y hoja de olivo, equilibrado en boca, con un elegante amargor y un ligero picor que reflejan su alta calidad y su recolección temprana.
Mucho más que un aceite
LA PANDA RAMOS nace de la ilusión de una familia tras la adquisición de un olivar muy especial, que perteneció a Paco Maroto, una de las grandes figuras y embajador de la Fiesta de Verdiales de Málaga.
Durante décadas, estos olivos crecieron acompañados por el sonido de los violines, guitarras y platillos de los verdiales. Por ello, nuestro nombre es un homenaje a quien dedicó su vida a mantener viva una de las tradiciones más representativas de la cultura malagueña.
Cada botella de LA PANDA RAMOS recoge la esencia de este paisaje, la pasión por el aceite de oliva virgen extra y el legado de una tierra donde naturaleza, historia y tradición caminan de la mano.
Producción limitada. Elaboración artesanal. Calidad excepcional

